No se te perdió la vida, te perdiste tú de ella.
TALLER:
A veces la vida no va mal…
pero tú ya no te sientes realmente dentro de ella.
Sigues cumpliendo.
Sigues resolviendo.
Sigues estando para todos.
Sigues sacando lo que toca.
Pero por dentro te sientes cansado, desconectado, irritable o vacío.
Tu cabeza no para.
Tu cuerpo vive tenso.
Te cuesta descansar sin culpa.
Y aunque sigues avanzando, algo dentro de ti hace rato dejó de sentirse en paz.
No porque te falte carácter.
No porque no aguantes.
Sino porque nadie puede vivir tanto tiempo en automático sin pagar un costo por dentro.
Por eso nace este taller:
3 sesiones para salir del automático, bajarle a la prisa interna y volver a sentirte presente en tu propia vida.
Un espacio guiado desde un enfoque psicológico profundo, humano y relacional.
Vamos a trabajar:
✔︎ cómo la prisa, la exigencia y las distracciones te han ido alejando de ti
✔︎ qué parte de ti has ido dejando atrás para poder con todo
✔︎ qué has normalizado por demasiado tiempo
✔︎ y cómo empezar a regresar a una vida con más calma, claridad y presencia real
¿Para quién es este taller?
Para personas que siguen funcionando por fuera,
pero por dentro ya se sienten rebasadas, cansadas o lejos de sí.
Para quienes ya entendieron que seguir resolviendo todo…
no siempre significa estar bien.
Lo que puedes empezar a recuperar aquí:
✔︎ menos ruido mental
✔︎ más contacto contigo y con los Otros
✔︎ más claridad sobre lo que te está agotando
✔︎ más presencia en tu día a día
✔︎ una forma más habitable de vivir tu vida
Miércoles 25, jueves 26 y viernes 27 de marzo
7:00 p.m. a 8:30 p.m.
90 minutos por sesión
$990 MXN IVA incluido por las 3 sesiones
Importante: para cuidar la confidencialidad del grupo, las sesiones no serán videograbadas.
Si esto te hizo sentido, no lo dejes para después.
A veces no se te perdió la vida…
te perdiste tú de ella.
Y seguir resolviendo todo afuera mientras tú te sigues dejando al final…
también cansa demasiado.
Únete al grupo de WhatsApp para recibir la información y apartar tu lugar:
Entra ahora.
Antes de que la rutina vuelva a ganarte.
Antes de que otra vez te digas “luego lo veo”.
Antes de que sigas sacando todo… menos tiempo para ti.
Todavía puedes volver.